¿Te gustaría saber qué es lo que pasa en el cerebro de los comediantes cuando inventan alguna broma divertida? ¿Cuál es la fuente del humor con el que generan sus chistes?

No hay nada que me guste más que reírme. Me encanta ir al teatro a ver obras divertidas y las películas de comedia son definitivamente mis favoritas. El humor es una emoción que tiene la capacidad de hacer mejores nuestros días, cambiar nuestra actitud y ayudarnos a ser más felices.

Esto es algo que también han aplicado las empresas en sus campañas digitales para captar la atención de su audiencia. Piénsalo, es más probable que compartas algo que te haga reír en lugar de algo que te haga llorar o que te cause indiferencia.

Observa algunos videos que se han realizado con este principio a través de la nota sobre Aplicación del Humor en Neuromarketing y prepárate para iluminar tu día con una buena risa.

¿Cómo funciona el cerebro de los comediantes?

Tiene que haber alguna actividad especial detrás de las ideas y las bromas que nos hacen reír. ¿Pero cómo podemos llegar a descubrir cuál es?

Afortunadamente Forbes ha compartido sobre un comediante y neurocientífico del sur de California llamado Ori Amir, quien se ha encargado de estudiar el cerebro de los comediantes.

El es pionero en un nuevo campo de investigación que analiza la creación de humor en el cerebro. Específicamente sobre lo que sucede en los cerebros de los comediantes cuando inventan bromas divertidas.

cerebro de los comediantes
Imagen extraída de Shutterstock: Comediant

Amir, junto con otros colegas, realizaron estudios sobre la alegría. Publicaron un estudio en la revista Frontiers in Human Neuroscience, donde canalizaron 13 comediantes profesionales, 9 amateurs y 18 sujetos de control a una máquina de resonancia magnética funcional (fMRI).

Sus cerebros fueron escaneados mientras se les pidió que subtitularan algunos dibujos animados del New Yorker con una leyenda divertida y otra no. Los científicos registraron dónde y cuándo se iluminaron los cerebros mientras hacían esto. Luego, 18 estudiantes calificaron las caricaturas recién tituladas con una escala de humor.

 

Resultados detrás del estudio

Según los neurocientíficos, la inspiración creativa se basa en una disminución de la actividad en la corteza preforntal dorsolateral (dlPFC) y un aumento en la actividad en la corteza prefrontal medial (mPFC) del cerebro.

Amir establece que ésta última es el área que se activa cuando un persona está generando algún tipo de arte, desde la improvisación de jazz hasta la creación de un dibujo y poesía escrita.

Sin embargo, los escáneres de los comediantes profesionales mostraron que dependían menos del mPFC y más de las regiones temporales cuando pensaban en algo divertido.

“El lóbulo temporal es donde la semántica, los pensamientos abstractos y las asociaciones remotas colisionan significativamente”, comentó Amir. Descubrieron que la actividad en esta región aumenta en el momento previo a que un comediante invente una gran broma.

En base a los resultados, Amir llegó a concluir que el mPFC en lugar de ser una fuente de inspiración creativa, puede ser otro centro de control. Algo similar a una especie de maestro de la creatividad que abarca diferentes secciones.

Otra área que también se ilumina antes de tener una conexión divertida es el centro de recompensa y el cuerpo estriado ventral. Esta región puede activarse por cualquier cosa, desde comer azúcar hasta disfrutar del buen humor.

Pero lo sorprendente es que esta actividad se genera antes de que se produzca el chiste. Lo cual conlleva a algunas preguntas, ¿sabrá el comediante cuando se acerca una gran broma? ¿El centro de recompensa funcionará como fertilizante para la comedia? ¿O es pensada inconscientemente la broma antes que el comediante sea consciente de la misma?

¿Qué piensas tú sobre estos resultados? ¿Crees que el cerebro de los comediantes funciona de forma distinta?