En una presentación de ventas, en una presentación de resultados, en una reunión de trabajo, o cuando tenemos la oportunidad de dar una conferencia preparamos y hacemos mapas mentales de lo que vamos a decir.

Pero muy pocas veces estamos conscientes de que nuestro cuerpo también tiene un lenguaje que es interpretado, consciente o inconscientemente, por las personas que nos escuchan.

El sitio The Total Communicator indica que más de la mitad del impacto que tenemos como presentadores, depende del lenguaje corporal, y nos reta con una pregunta: ¿Estás seguro de que tienes control de lo que estás diciendo con tu lenguaje corporal?

En su interesante blog, Cesar Toledo, especialista en comunicación no verbal habla de dos tipos de gestos: los ilustradores y los adaptadores.

Los gestos ilustradores son aquellos movimientos de los brazos y manos que ayuda a explicar, o dar énfasis a una idea.

Hay personas que se caracterizan por el uso de las manos, mientras otras personas parecieran no hacer uso tan frecuente de este recurso expresivo.

Por otro lado, Toledo explica que los gestos adaptadores son aquellos comportamientos que realizamos para afrontar una nueva situación, o para gestionar nuestras emociones.

Y definitivamente que la gestión de las emociones es un elemento clave que debemos manejar para evitar errores del lenguaje corporal. Dicho de otra forma, muchos errores del lenguaje corporal se cometen porque no estamos conscientes de las emociones que nos envuelven durante una presentación.

Estos son algunos de los errores del lenguaje corporal que más frecuentemente cometemos cuando damos una presentación:

 

5 errores del lenguaje corporal durante una presentación:

 

1. Movimiento de las manos

Las manos son un elemento expresivo que puede reforzar una idea, o delatar nuestro nerviosismo.

Esconder las manos detrás o ponerlas dentro de las bolsas del pantalón es uno de los errores del lenguaje corporal que debes evitar, porque es uno de los gestos que pueden ser interpretados como que tienes miedo, que estas inseguro o que no te importa lo que estás hablando.

Si bien poner las manos detrás no necesariamente es malo, mantenerlas en esa posición durante todo el tiempo puede ser interpretado como que necesitas imponer tu autoridad.

 

2. Señalar con el dedo índice

Al iniciar una conferencia o una presentación, en donde la gente no te conoce, es muy probable que los participantes no se sientan cómodos si deben participar.

Debes identificar “el ambiente” de tu audiencia. ¿Se conocen entre ellos? ¿Se sienten cómodos para participar, o preferirían evitar una pregunta directa?

Hace años trabajé como maestro de inglés en el CIAV, una institución de educación del idioma inglés, para lo cual tuve que participar en la certificación para maestros.

Una de las cosas que aprendí y que me han acompañado cada vez que hablo en público, es que los alumnos (o la audiencia) se sienten amenazados e intimidados cuando el maestro les señala con el dedo índice.

Hacer esto es comprometer a una persona, y poner el centro de atención de una manera forzada. En nuestra cultura, señalar con el dedo índice es interpretado como una acusación.

La forma más recomendable de invitar a una persona a participar es extendiendo tu mano hacia la persona, con la palma hacia arriba (en la postura de quien va a recibir algo).

 

3. Evitar contacto visual

Evitar el contacto con los ojos es uno de los errores del lenguaje corporal más comunes porque demuestra dos cosas: o estás mintiendo o la inseguridad de lo que dices te hace temerle al contacto visual con tu audiencia.

En este sentido, procura no leer la proyección de tu presentación línea por línea. Si bien la presentación puede ser un apoyo visual poderoso, leer literalmente lo que dice tu presentación demuestra que no te preparaste lo suficiente.

 

4. Anclar la mirada en una persona

Otro error muy común es dirigir la vista sólo a una persona. Usualmente, el presentador encuentra respaldo en una persona que conoce, o una persona que parece estar demostrando interés.

Pero si sólo fijas la la vista en una persona, tu audiencia interpretará que, ante la inseguridad de lo que dices, necesitas un respaldo psicológico al dirigirte a una persona que te inspira confianza.

Los mejores presentadores hacen viajar su vista a través de la audiencia, haciéndolos participantes a todos y no sólo a uno.

 

5. Una mala postura

La postura es uno de los elementos del lenguaje corporal más cruciales al hacer una presentación.

Si te recuestas en la pared cuando hablas, demuestras falta de energía e interés.

Si tus hombros están en una posición inclinada, o tu espalda se ve en una posición curva, o echada hacia adelante, proyectarás una imagen de debilidad, falta de energía y profesionalismo.

Procura buscar una posición neutra y natural, pero procurando que tu espalda esté en una posición vertical la mayoría del tiempo.

Si logras dominar tu discurso, y logras evitar estos errores del lenguaje corporal, estarás capacitado para dar un poderoso mensaje, convincente y creíble.

Quiero terminar con estos consejos de Sebastián Lora, un experto en comunicación:

Consultor de Marketing Digital y Branding. Apasionado por el Neuromarketing y la tecnología que está cambiando la forma en que nos comunicamos.