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Por qué la influencia en los sentidos durante un test drive te hacen comprar un carro

Por qué la influencia en los sentidos durante un test drive te hacen comprar un carro

¿Te has preguntado por qué hacer un test drive de un carro hace que termines de convencerte de comprarlo? Esto va más allá de la marca y el precio, durante esta experiencia se ven influidos todos tus sentidos.

Llegó el momento de comprar un nuevo carro, pero entre tantas opciones, tamaños, colores y modelos, ¿cómo saber cuál es el adecuado para mí?

En medio de este dilema, un amigo me invitó a conocer una nueva marca que estaba entrando al país. Luego de haber ido, puedo decir que en realidad fue un viaje a través de todos mis sentidos.

Vista

La primera impresión siempre es importante, sobre todo cuando se trata de comprar un carro. A simple vista me encantó el diseño, era de color rojo con techo blanco, la pintura brillaba y sus detalles lo hacían ver como un modelo con mucha clase.

Esos detalles y estilo también estaban implementados en el interior, con sillones negros, luz en el tablero, una pantalla digital táctil, entre otras características.

Olfato

Cuando abrí la puerta, lo primero que percibí fue el aroma a carro nuevo y a cuero. Ese aroma que hace que sintamos que somos unas estrellas de rock viajando en los medios de transporte más lujosos.

Tacto

Pude sentir con mis manos la textura de los asientos, de la tapicería y comencé a interactuar con los botones para descubrir cuál era su función. El material era suave y fino, algo que en definitiva me gustó mucho.

Te recomiendo leer: Aplicación del sentido del tacto en Neuromarketing.

Oído

Encendimos la radio para escuchar la calidad de sonido. Tenía un buen volumen y buenos niveles en su bajo, además estaba de fondo una canción que me gustaba mucho.

Encendimos el motor y fuimos a dar una vuelta. El volante se sentía suave, el asiento cómodo, el ambiente fresco. Todo eso junto con la música de fondo hacía que pudiera visualizarme manejándolo diariamente.

Gusto

Cuando regresamos a la oficina me tenían preparada una taza de chocolate caliente. Habían escogido esta bebida porque les había comentado durante el viaje que no tomaba café y además hablamos de cómo se sentía el frío en estas épocas del año. Pensé que era un gran detalle de parte de ellos.

Tomé asiento para continuar nuestra conversación. No sé si fue el viaje, la taza de chocolate o el conjunto de todo, pero al final sentí que la decisión correcta era firmar el contrato.

No lo pensé dos veces y me sentí muy feliz cuando me entregaron las llaves de mi nuevo carro.

¿Qué aprendí a través de esta compra?

La mejor recomendación que podría darle a los vendedores de carros (y vendedores en general), en base a mi experiencia, es que se tomen el tiempo de conocer a su cliente.

¿Cuál es su color preferido? ¿Qué tipo de música le gusta? ¿Cuál bebida prefieren? Al final se trata de darle al cliente una experiencia personalizada para que se sienta identificada con el producto o servicio y pueda visualizarse teniéndolo en sus manos.

Muestra un interés genuino en la persona y en lo que está buscando. Además no te olvides de ser amable y tener siempre una sonrisa en tu rostro.

Te recomiendo leer: Cómo 10 minutos de socializar pueden ayudarte a cerrar un trato.

 

¿Qué piensas de la influencia en los sentidos durante un test drive? ¿Has tenido alguna experiencia similar?

 

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